miércoles, 23 de noviembre de 2011

Las cosas que se pueden hacer en un sótano o en una calle principal


Realmente podría escribir un libro, “Mi vida con los Rolling Stones”.
Sucede que los escucho desde que tengo uso de razón. Nací en diciembre del ‘57 y hasta el día de hoy los tengo ahí. Siguen juntos y solo por eso, son distintos al resto. Además, es sin duda la banda que más escuché en mi vida. Por propio gusto, o por rebote, o porque un gran amigo que tuve en la adolescencia era tan fanático que no podías entrar a su casa sin escucharlos...

Cuando era chico, los simples y LP de vinilo corrían de mano en mano y quién no tenía alguno de la gran banda londinense!  Amigos, primos, hermano, amigos de mi hermano.
Siempre alguno venía para acá y uno que era un chico, se sentaba a escucharlos.
En la radio las cosas no eran como ahora. No circulaba la música tan fluidamente.
Y menos la extranjera. Y menos esta cosa de "la nueva ola", como se decía en aquel momento.
Y por supuesto que no existía la FM.
Entonces uno cada tanto, se sorprendía. Y ese recuerdo quedaba atado al aire, para siempre.
Como la primera vez que escuché “Rock & roll music”, por The Beatles. O  “El rey lloró” por Los Gatos.
Con los Stones, fue a los 10 años con ese “Jumping Jack Flash” que sonaba increible.
Pero antes, en los bailes que hacía mi hermano en la terraza o alguna fiesta donde hubieran muchos jóvenes, uno escuchaba esa introducción de “Satisfaction” y... ninguna guitarra en la época sonaba así!
Desde allí es que siempre me costó juzgarlos como al resto. Eran como de la familia.
Donde pude ser severo con algún que otro cantante de rock desafinado o desentonado, qué podría decir de Mick Jagger. No iba a hacer la gran Wyman que declaró que era un cantante mediocre, recién cuando abandonó la banda.
El tema es que me gustaban ciertos temas sueltos pero nunca me había llenado un álbum completo.
Solo ciertos temas, y algunos de ellos, impactantes como el mágico "Ruby tuesday". Siempre fue así con los Stones. Antes y después de aquel que fuera para mi, la gran excepción a esa regla...

Lo estaba escuchando en casa de un amigo y... bueno, no era nada fácil conseguir los mangos suficientes en ese entonces para comprar un LP. Y menos considerando que este era doble.
Pero lo quería tener a mano; lo quería escuchar seguido. Y que se me ocurrió? Canjearlo. Los Creedence todavía y por largo rato eran los más famosos de por acá. Ahí nomás le di dos de ellos y algún otro que no me acuerdo y... las veces que habré escuchado “Exile on Main Street”, son incontables. Podemos pensar que se hizo en su mejor momento, en el que Mick Taylor estuvo presente.
Rhythm and blues con tanta instrumentación densa y cruzada, daban ese sonido único.
Hace poco vi el documental de como fue grabado este disco único en el sótano de una casona; con un calor de locos pero con la decisión de compenetrarse del mismo, sin aire acondicionado ni tregua.






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4 comentarios:

  1. Sin duda, uno de los mejors discos de los Stones.
    Me pasó como a vos: hasta que escuché este disco, prefería los grandes éxitos. Después hicieron muchos discos bastante mediocres. Recuerdo los de los '80. Hay uno que se llama Dirty Work que tiene dos temas decentes y el resto es una guarangada para la historia de la banda.

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  2. Si; como "Black and Blue" donde tiraron su estilo por la ventana.

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  3. Los Rolling.... (de lo que me acuerdo, el "Stones", se suprimía).
    Tengo discos de ellos desde hace mucho, mucho, pero, lo pensaría 2 ó 3 veces antes de tenerlos entre mis favoritos y es que toda la parafernalia que gira a la vuelta de estos "chicos" sesentones largos viene de afanarle el grupo a su inventor, Brian Jones, muerto en el 68.
    Probablemente se habría muerto igual, o no, quién sabe, pero lo cierto es que el ninguneo y/o desprecio de sus "compañeros" no ayudó en nada. Debe ser fuerte que llegués al estudio y en lugar de tus "compañeros", te encontrés un papelito: "tocá ésto y ésto" (que después lo compagina el técnico). El grupo que armaste vos, no los otros.
    Después de eso, más que música, fue marketing en acción y plata, mucha plata.
    No curiosamente, Daniel, esos temas que lo "impactaron" hasta la "magia" fueron de la época con Brian Jones, un chiflado que evidentemente estaba más preocupado por sonar muy bien que por la guita. Probablemente la misma razón por la que Mick Taylor no duró (encima era más lindo que el otro Mick y su amiguito Keith, dos auténticos bagayos mirados sin fanatismo y sin todo el marketing-puterío vendedor de la prensa y su poco apego a admitir competencia, sea con las chicas o la "propiedad" del grupo).
    Los Rolling de antes, sí; el negoción posterior, hmmmm.............., honestamente, aburren.

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  4. Ram; Taylor se fue justamente por lo que usted explica. Mucha plata y poca música de la que a él le cabía. De la que se supone estaba en el alma (difícil de caracterizar, no?) de la banda.

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