Pocos tipos tiene la sensibilidad y empatía social de este tipo Unfor. Como mencionaré en mi prox post de esos que te abren la cabeza a la edad en que la música le gana por goleada a los libros.
"Viejo Matías" es una pieza única, no se puede es escucharla y no lagrimear a mi entender, quizá sea por proximidad al lugar o a tanto viejos Matías que uno se cruza a diario.
Por cierto, es excelente la versión de L. Pereyra, quizá digna de dirigirse al otro blog más adelante.
Este tema me llegó especialmente cuando lo escuché por primera vez...todavía se me llenan los ojos de lágrimas cuando lo oigo...es una maravillosa, maravillosa, maravillosa poesía..."haciendo abuso de autoridad/se llevan hasta la integridad..."
Para mi este muchacho es un tema difícil (y yo soy un jodido), pero no me va mucho la música que se sostiene solo por el contenido social/ideológico y que si esas canciones tuvieran letras "no cuestionadoras" pasarían de largo sin que les preste atención. Otro tema aparte son las letras, cuando ya son muy explícitas no me gustan y hasta me parecen golpes bajos efectistas. Escribiendo esto me acuerdo de una anécdota personal: Por el año 81/82 yo tenía un grupo de lo que se llamaba "proyección folclórica" en donde hacíamos temas propios (un estilo Markama) y algunos clásicos folclóricos "remodelados" y una vuelta fuimos a tocar a una peña que organizaba una asociación de familiares de desaparecidos (pero desaparecidos de familias pobres que no "calificaban" para aparecer en la tele porque no eran de clase media sino laburantes muy humildes) por la zona de Lugano. La cuestión que cuando armamos el repertorio para tocar esa noche tuvimos una charla entre el grupo en la que acordamos tocar temas "inofensivos" dada la característica de la gente que iba a estar en la peña que ya bastante había sufrido como para ir a meterle el dedo en la llaga con canciones de contenido fuerte. Lo mas llamativo fué que toda esa gente tenía un grado de dolor/obsesión tan grande que nosotros tocamos un tema instrumental que se llamaba "Antizamba" (una zamba modernosa al estilo López Ruiz) y una señora se me acercó y me preguntó ¿Como se llama la canción? ¿Astiz zamba? Ante esa pregunta nos felicitamos por nuestra decisión. Disculpen si les escupí el asado.
Está bien Augusto. Son puntos de vista. Yo reivindico por ejemplo, "Todavía cantamos" porque se transformó en un verdadero himno popular. Y lo siento así. O el primer tema, porque es una maravilla poética. Y siendo un cantante que no me gusta especialmente (no me gustan los cantantes de entonación solemne) apunto más que nada a ciertas canciones y sobre todo, a la coherencia que le veo a través de los años; cosa que escasea bastante en nuestros músicos populares.
Victor es un símbolo de la música popular, de la música de los humildes, con una capacidad única para emocionar.
ResponderEliminarUn saludo,
Ikal
Desde aquel "Viejo Matías", que edito siendo yo un chico, me tocó fuerte la sensibilidad.
ResponderEliminarUn abrazo, Ikal.
Pocos tipos tiene la sensibilidad y empatía social de este tipo Unfor. Como mencionaré en mi prox post de esos que te abren la cabeza a la edad en que la música le gana por goleada a los libros.
ResponderEliminar"Viejo Matías" es una pieza única, no se puede es escucharla y no lagrimear a mi entender, quizá sea por proximidad al lugar o a tanto viejos Matías que uno se cruza a diario.
Por cierto, es excelente la versión de L. Pereyra, quizá digna de dirigirse al otro blog más adelante.
Abrazo grande!!
Qué bueno tu comentario, Sergio.
ResponderEliminarUn gran abrazo.
Este tema me llegó especialmente cuando lo escuché por primera vez...todavía se me llenan los ojos de lágrimas cuando lo oigo...es una maravillosa, maravillosa, maravillosa poesía..."haciendo abuso de autoridad/se llevan hasta la integridad..."
ResponderEliminarA mi me pasa y pasó lo mismo, Vicky.
ResponderEliminarPara mi este muchacho es un tema difícil (y yo soy un jodido), pero no me va mucho la música que se sostiene solo por el contenido social/ideológico y que si esas canciones tuvieran letras "no cuestionadoras" pasarían de largo sin que les preste atención.
ResponderEliminarOtro tema aparte son las letras, cuando ya son muy explícitas no me gustan y hasta me parecen golpes bajos efectistas.
Escribiendo esto me acuerdo de una anécdota personal:
Por el año 81/82 yo tenía un grupo de lo que se llamaba "proyección folclórica" en donde hacíamos temas propios (un estilo Markama) y algunos clásicos folclóricos "remodelados" y una vuelta fuimos a tocar a una peña que organizaba una asociación de familiares de desaparecidos (pero desaparecidos de familias pobres que no "calificaban" para aparecer en la tele porque no eran de clase media sino laburantes muy humildes) por la zona de Lugano.
La cuestión que cuando armamos el repertorio para tocar esa noche tuvimos una charla entre el grupo en la que acordamos tocar temas "inofensivos" dada la característica de la gente que iba a estar en la peña que ya bastante había sufrido como para ir a meterle el dedo en la llaga con canciones de contenido fuerte. Lo mas llamativo fué que toda esa gente tenía un grado de dolor/obsesión tan grande que nosotros tocamos un tema instrumental que se llamaba "Antizamba" (una zamba modernosa al estilo López Ruiz) y una señora se me acercó y me preguntó ¿Como se llama la canción? ¿Astiz zamba?
Ante esa pregunta nos felicitamos por nuestra decisión.
Disculpen si les escupí el asado.
Está bien Augusto. Son puntos de vista.
ResponderEliminarYo reivindico por ejemplo, "Todavía cantamos" porque se transformó en un verdadero himno popular. Y lo siento así.
O el primer tema, porque es una maravilla poética.
Y siendo un cantante que no me gusta especialmente (no me gustan los cantantes de entonación solemne) apunto más que nada a ciertas canciones y sobre todo, a la coherencia que le veo a través de los años; cosa que escasea bastante en nuestros músicos populares.